*Diálogo de «Portal Larroque» con Luis Oscar Cánepa ex intendente (en dos períodos) de Larroque E.R.
-1ra. Parte.
En un mano a mano íntimo, el ex intendente de Larroque repasó su infancia, el oficio de talabartero heredado de su padre, la docencia, el teatro y su mirada sobre la política como servicio. Su primera intención fue clara: compartir su experiencia de vida para que le sirva a otros a la hora de tomar decisiones.
*Nacido en Larroque, en el seno de una familia numerosa y trabajadora, creció bajo una premisa que lo acompaña hasta hoy: nada se tira. La austeridad era norma en su casa.
Su padre, talabartero de oficio, les enseñó a sus hijos varones a trabajar el cuero. Esa actividad, que Canepa aún define como su pasión, les inculcó la creatividad, el esmero y el valor de aprovechar hasta el último retazo. Su madre, costurera, sostenía la economía familiar a fuerza de Singer, haciendo prendas y arreglos.
Con esos valores grabados a fuego, Oscar se formó como un hombre de convicciones firmes. Cursó la primaria en la Escuela Chica, la Secundaria en el Colegio Nacional, trabajó en Buenos Aires. Más tarde volvió a la zona para estudiar el profesorado en Gualeguaychú, ejerció la docencia, se volcó al comercio y formó su propia familia.
En el repaso también aparece el teatro y una figura clave: el Padre Paoli, quien lo ayudó a mejorar su expresión oral, aunque -confiesa- sigue siendo introvertido.
Ya en el terreno político, Canepa vuelve a poner en juego lo aprendido en la infancia: honestidad, austeridad, vocación de servicio, responsabilidad y trabajo comunitario. Y deja una idea que atraviesa toda la charla: la salida es colectiva y nadie debe quedar excluido.
*Familia, escuela y trabajo…
*Docencia, teatro…
*Política, personal, referentes…


